Balance personal de 2 años de Certificación Energética

Tras dos años de implantación del R.D. 235/2013 este es el balance de mi experiencia como Certificador Energético:

  • Una docena de encargos, todos realizados directamente, sin entrar en el juego de los “directorios de profesionales” o “páginas web especializadas”.
  • La mayoría han sido para formalizar una compraventa ante el notario, que es quien solicita el certificado energético, no el futuro comprador.
  • Sólo 2 han sido por voluntad propia del cliente (propietario).
  • En ningún caso se han realizado o se tiene previsto realizar obras o actuaciones para mejorar la calificación, incluso siendo en algunos casos muy evidentes las mejoras y poco costosas.
  • Una tercera parte de los encargos han sido de clientes que residen fuera de Cuenca, y que necesitaban un técnico que tramitase todo el proceso, desde quedar con inmobiliaria o futuro propietario, realizar certificación, registrarla en consejería de Fomento de la Junta de Comunidades, hasta entregar la documentación al Notario.
  • En el mapa de los certificados energéticos realizados predomina el color naranja (Calificación E y F).
  • El 100% de los certificados de eficiencia energética fueron registrados por mí ante el órgano pertinente de la Comunidad Autónoma. El cliente ignoraba este paso y desconocía como realizarlo.
  • En unas comunidades la inscripción es automática, como en la Comunidad Valenciana, obteniendo el mismo día el nº de inscripción y la etiqueta energética.
  • En Castilla-La Mancha la inscripción en el registro autonómico tarda entre 6 y 12 meses. Ahora estoy recibiendo las inscripciones de los certificados energeticos registrados en octubre de 2.013.

 

CONCLUSIÓN:  Queda mucho por hacer para que la certificación energética y en general la mejora de la eficiencia energética de las edificaciones existentes sea tomada en serio. Los propietarios no están informados, y los futuros compradores menos.  El certificado energético lo ven como un puro trámite burocrático (y que encima tienen que pagar por él).

¿Cómo se lo van a tomar en serio los propietarios cuando la propia administración no lo hace?

 

En octubre del año pasado realicé dos Certificados Energéticos a un mismo propietario. Le entregué la documentación con el registro en la consejería de Fomento, tasas pagadas, y una la etiqueta energética sin número de inscripción. Le expliqué que esa etiqueta era provisional en tanto no se produjera la inscripción en el registro autonómico de inmuebles con certificado energético, y que según el mismo formulario de inscripción se produciría en un máximo de 3 meses. Desde entonces me he cruzado 2 o 3 veces con este cliente, el cual siempre me pregunta: “¿No me ibas a enviar la etiqueta definitiva?”. A lo cual a mi solo me queda contestarle, con la cabega agachada: “Aún no lo han inscrito”. Este cliente debe pensar que ha hecho el pardillo, que ha pagado por un “papel” que no sirve para nada, y que lo que me pagó de honorarios en concepto de “registro del certificado y tasas” es algo que yo me saqué de la manga para cobrarle más.

Esta semana me han llegado estos dos certificados energéticos inscritos en el registro autonómico, junto con la etiqueta definitiva, con validez hasta octubre de 2.024. Al menos este cliente, cuyos inmuebles están destinados a alquiler, ha ganado un año de validez del certificado energético.

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